El episodio en el que 168 personas, menores incluidos, se han visto obligados a malvivir en la cubierta de un buque español, a pleno sol hasta que pusieron unos toldos, defecando en cubos y con serios problemas de alimentación es una página más de la historia de infamias en la gestión migratoria que acumula Grande Marlaska, ahora en funciones, como
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