Desde Extranjeristas en Red sólo podemos adherirnos al rechazo generalizado de la actuación incitadora al odio que se está desplegando desde formaciones políticas irresponsables en línea con un simplismo populista nada inocente.

PERO QUEREMOS DESTACAR UN ELEMENTO QUE PASA DESAPERCIBIDO Y QUE SE ESTÁ ASUMIENDO EN EL DISCURSO COLECTIVO, para expresar nuestro rechazo TAMBIÉN a esa parte del discurso, incluso público, que se está escuchando.

Se dice que “si el delincuente es español, a la cárcel, y si es extranjero, a su país”. Esa frase, que resume una postura que se está asumiendo socialmente como “de sentido común” supone una ruptura radical con uno de los principios fundamentales del Derecho en general y del derecho penal en particular: el principio de igualdad ante la Ley y la prohibición de discriminación por origen racial o nacional.

Ya nuestras leyes, bajo parámetros discutibles, han desplegado mecanismos que permiten exceptuar de dicho principio a los extranjeros, sobreañadiendo la expulsión a la pena que se impondría de ser simplemente españoles. Ahora bien, bajo un control judicial que aun así las autoridades intentan eludir con frecuencia a través de una doble aplicación del Código Penal y la Ley de Extranjería.

Nuestro país acoge una inmigración sustancial desde hace más de una generación, por gran parte de esa inmigración la constituye una llamada “segunda generación” de jóvenes, que en muchos casos han accedido a la nacionalidad española, pero en otros muchos casos ello se les ha dificultado de muy diversas maneras, con lo que sólo nominalmente siguen siendo extranjeros. Aplicar una política de tabla rasa y expulsión de extranjeros, aunque hayan cometido delitos, discriminándolos de los españoles que hayan podido cometer esos mismos delitos, contraría nuestra Constitución, así como la Jurisprudencia de los más altos tribunales internacionales, tanto de la Unión Europea como de los Derechos Humanos.

Afirmaciones como esa ocultan un profundo racismo en cuanto discriminan gravemente entre personas iguales por su distinto origen. La estrategia de la ultraderecha de ir introduciendo mensajes de este tipo en el discurso general no debe quedar sin el más profundo rechazo, y desde nuestra organización sólo podemos expresarlo, con la esperanza de que el discurso grosero y plano no se imponga sobre el del debido juicio pausado y comedido basado en las siempre complejas circunstancias personales de cada cual.

Pedimos a las autoridades que no se dejen llevar por tendencias de populismo xenófobo y a los medios de comunicación que introduzcan los debidos matices y diferencias en todo ello.

≡ FRANCISCO SOLANS PUYUELO, PORTAVOZ DE EXTRANJERISTAS EN RED