Este pasado viernes, en colaboración con la Universidad Nebrija en Madrid, Extranjeristas en Red ha celebrado un encuentro centrado en el Pacto Europeo de Asilo. El pacto, que consta de nueve reglamentos y una directiva, entra en vigor el 12 de junio de 2026, dentro de tan sólo 8 meses
Durante el encuentro se han constatado una serie de realidades y conclusiones que no pueden ser sino alarmantes:
.- Los reglamentos europeos son normas de aplicación directa, pero el tono y amplitud interpretativa de éstas van a exigir un esfuerzo de armonización legislativa, interpretación y fijación de contenidos por parte de cada uno de los países de la Unión que, al menos por parte de España, casi ni ha comenzado, y ya es seguro que dentro de ocho meses no va a estar ni pergeñado. Solo la enorme extensión (unas 400 páginas) de los nueve reglamentos, va a exigir un esfuerzo formativo para el que dudamos mucho que se esté preparado en esa fecha.
.- El pacto nace viciado, pues todo pacto parte de un compromiso de cumplimiento por todas las partes, y en este caso la voluntad de cumplir por parte de quienes han manifestado posiciones más retrógradas (principalmente países del este…) se suma a la expresa voluntad manifestada de incumplirlo por parte de Polonia y Hungría.
.- Los contenidos del pacto son fuertemente restrictivos con respecto a los compromisos establecidos por la Convención Internacional sobre el Estatuto de los Refugiados hecho en Ginebra el 28/07/1951, el Convenio Europeo de Derechos Humanos y la Carta Social Europea, llegando incluso en algunas ocasiones al conflicto directo.
Por ejemplo, se aumenta el posible internamiento para la devolución a 24 meses y se permite su externalización, lo que — vistos los intentos hechos por Italia de desarrollarlo — ha sido impedido por las normas actuales y los jueces.
.- El pacto no es sino un intento inútil de frenar políticamente el incremento de la extrema derecha asumiendo su propio discurso anti inmigración, y por ello mismo está abocado al fracaso en la consecución de sus fines explícitos, salvo que sus fines ocultos sean generar oleadas de sufrimiento innecesario con el fin de desincentivar una inmigración que, en su desesperación, es imparable.
EXIGIMOS por tanto al Gobierno español que, ante el incumplimiento del pacto por la contraparte a la que se quiere satisfacer, imponga unas interpretaciones siempre más favorables a los derechos fundamentales, como obliga nuestra Constitución, y el cumplimiento en esos mismos términos por todas las partes, así como que se pongan manos a la obra para aclarar la situación, hoy por hoy caótica.
≡ FRANCISCO SOLANS PUYUELO, PORTAVOZ DE EXTRANJERISTAS EN RED